Todas las especiesLimícolas, gaviotas y charranesCorrelimos y agachadizas › Correlimos canelo

Correlimos canelo

Calidris subruficollis | Blonde ruiter | Buff-breasted sandpiper

Un correlimos que ha renunciado al fango. El correlimos canelo camina por hierba corta en campos de golf, aeródromos y pastizales dunares, canela uniforme de la cabeza a la cola, con un ojo grande y oscuro en una cara sin dibujo. En España aparece casi siempre en septiembre y casi siempre en el litoral atlántico.

Correlimos canelo (Calidris subruficollis)
Foto: Stephan Sprinz — CC BY 4.0 · Wikimedia Commons

Voz

Silencioso a efectos prácticos. Al levantar el vuelo puede soltar un tuk breve y grave o un pr-r-riit contenido y como de matraca, que apenas se oye por encima de la hierba. En los cortejos de la tundra los machos emiten un murmullo cloqueante mientras alzan un ala, pero ese comportamiento no cabe esperarlo en Europa. No es una especie que se localice de oído.

Todavía no hay ninguna grabación con licencia libre para esta especie.

Identificación

Limícola pequeña y bien proporcionada, de cabeza redondeada, pico corto, recto y negro, y patas de un amarillo ocre. Las partes superiores son escamadas, con centros negros y bordes anchos y cálidos. Cabeza, cuello, pecho y vientre son canela uniforme, con solo un moteado fino y oscuro en los laterales del pecho y sin vientre blanco que corte por debajo. El ojo grande y oscuro, rodeado de un fino anillo claro, destaca en esa cara lisa. En vuelo no hay franja alar y las primarias son oscuras, pero el ave abre un infraala blanco plateado con una media luna oscura sobre las puntas de las coberteras primarias: el rasgo más fiable a cualquier distancia.

Especies parecidas

Casi todo correlimos canelo se anota primero como combatiente joven, y con motivo: ambos son escamados dorados por arriba y canelas por debajo. El combatiente es bastante mayor, de cuello y patas más largos, con la cabeza llena, la frente empinada y un ojo pequeño que se pierde en el estriado del píleo, y con el pico más largo y algo curvado en la punta. En el canelo, el ojo grande y oscuro con su anillo claro y nítido se sitúa en una cara canela sin marcas, lo que da a la cabeza un aire casi de paloma. El color de las patas ayuda: amarillo ocre en el canelo, por lo general gris verdoso u oliváceo en el combatiente joven. En vuelo la duda se resuelve en un segundo: el combatiente muestra una franja alar blanca estrecha y los dos óvalos blancos junto al obispillo oscuro, mientras que el canelo tiene el ala superior lisa, sin franja, y despliega el infraala blanco plateado con la media luna oscura.

Hábitat

Pastizales muy rasos, segados o pastoreados: campos de golf, aeródromos, cunetas segadas, pastizal dunar, los bordes secos de las marismas y a veces rastrojos. No busca el agua y en una llanura mareal resulta un accidente. En zona de cría ocupa lomas secas dentro de la tundra herbácea húmeda; en paso por América elige el mismo tipo de césped corto, incluidos los cultivos de tepe.

Dónde vive realmente el ave, según EUNIS, la clasificación europea de hábitats.

Distribución y movimientos

Cría en la tundra ártica del norte de Alaska y el norte de Canadá, con presencia en la isla de Wrangel, e inverna en las pampas de Argentina, Uruguay y Paraguay. La deriva atlántica trae aves a Europa occidental todos los otoños. En España es rareza homologable: entre 1984 y 2004 se aceptaron unas treinta y cinco citas, con Galicia a la cabeza, seguida de Canarias y con presencia puntual en Baleares. La inmensa mayoría corresponde al otoño, con septiembre como mes central, y apenas hay un puñado de observaciones primaverales de abril y mayo.

Dónde y cuándo buscarla

Recorre en la primera quincena de septiembre las rasas y pastizales cortos del litoral gallego y asturiano, los campos de golf costeros y los aeródromos, pocos días después de un temporal del oeste. Revisa los bandos de chorlito dorado europeo y de combatiente buscando un ave más pequeña que camina algo apartada y más erguida, y fíjate en las partes inferiores canela sin vientre blanco. Si alza el vuelo, mira el infraala.

Estado de conservación

En 2024 la UICN pasó la especie de casi amenazada a vulnerable. La población mundial ronda unas pocas decenas de miles de aves y se reduce año tras año. La caza comercial del siglo XIX estuvo a punto de acabar con ella, y la presión actual procede de la transformación de las pampas en soja y cultivo, de la pérdida de descansaderos de hierba corta en las Grandes Llanuras y de la explotación de hidrocarburos en la tundra de cría. Al concentrarse en muy pocos puntos de parada, una mala temporada en la costa de Texas o en los pastizales paraguayos se nota en toda la ruta.