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Chorlito dorado americano
Pluvialis dominica | Amerikaanse goudplevier | American golden-plover
El chorlito dorado del Neártico y el limícola americano que con más frecuencia se detecta dentro de un bando de chorlitos dorados europeos. En la Península es una rareza de otoño; en las Azores y en la costa atlántica gallega y cantábrica aparece con más regularidad.
Voz
Un kliip plano y algo áspero, o un kui-del alargado, más grave y más cortado que el tlui limpio y lastimero del chorlito dorado europeo, y sin la segunda nota ascendente del siberiano. Los divagantes suelen emitirlo solo al levantar el vuelo con el bando, de modo que ese instante merece tanta atención con el oído como con el ojo.
Todavía no hay ninguna grabación con licencia libre para esta especie.
Identificación
Menor y más esbelto que el chorlito dorado europeo, de patas más largas y con la parte posterior del cuerpo notablemente alargada. En plumaje nupcial el negro cubre toda la cara inferior, de la barbilla a las infracaudales, sin interrupción en los flancos, y una ancha banda blanca recorre la frente, la ceja y el lateral del cuello hasta terminar en un bloque sobre el costado del pecho. El dorso está moteado de blanco y crema, no de amarillo dorado. Los jóvenes y las aves en plumaje de invierno son de un pardo grisáceo frío, con ceja clara marcada, capirote oscuro y un lavado gris uniforme en el pecho. Posada, cuatro o cinco puntas primarias sobresalen de las terciarias, cortas, y el ala rebasa claramente la cola.
Especies parecidas
Las axilares deciden. El chorlito dorado europeo las tiene blancas puras, con el ala inferior blanca; el americano las tiene gris humo y el siberiano gris parduzco. En vuelo y a contraluz esa mancha bajo el ala es el único carácter que no engaña, y un ave posada con las alas plegadas a menudo no puede determinarse hasta que las abre. Frente al chorlito dorado siberiano, esta especie tiene la proyección primaria más larga, con cuatro o cinco puntas libres de las terciarias y el ala muy por detrás de la cola; en el siberiano son dos o tres y el ala termina a la altura de la cola. El siberiano parece de ala corta porque sus terciarias son largas y casi alcanzan la punta del ala; en el americano las terciarias son cortas y el ala parece estirada. El siberiano tiene la tibia más larga y se ve más alto de patas; el americano parece de cabeza mayor, con la frente más vertical y la ceja más marcada. En plumaje nupcial el americano es negro uniforme hasta las infracaudales, mientras que el siberiano muestra moteado blanco en flancos y zona anal y una línea blanca del cuello que continúa por el flanco en lugar de detenerse en el pecho. Frente al europeo, ambas especies americanas son más esbeltas, más grises y de patas más largas, y ninguna muestra el destello axilar blanco.
Hábitat
Pastizal costero corto: prados rasos, campos de golf, aeródromos y marismas altas, y en el interior rastrojos y tierras recién labradas. Duerme en llanos mareales y marismas y se alimenta sobre la hierba, casi siempre dentro de un bando de chorlitos dorados y avefrías y rara vez en solitario.
Dónde vive realmente el ave, según EUNIS, la clasificación europea de hábitats.
Distribución y movimientos
Cría en la tundra ártica desde el oeste de Alaska hasta el norte de Canadá e inverna en los pastizales del sur de Sudamérica, cruzando el Atlántico occidental en otoño. En Europa el grueso de las citas corresponde a Irlanda, las Hébridas y las Azores. En España es una rareza homologable, con la mayoría de los registros entre septiembre y noviembre en Galicia, Asturias, el delta del Ebro y las marismas del Guadalquivir.
Dónde y cuándo buscarla
Revisa en octubre los bandos de chorlito dorado en las marismas atlánticas y en las llanuras cerealistas, con telescopio y sin prisa. Busca primero el ave que se ve más alta, más gris y de ala más larga que sus vecinas; después espera a que el bando levante el vuelo, porque la axila gris entre tanto blanco cierra la cita en un segundo.
Estado de conservación
Sin problemas de conservación, con una población ártica amplia y aparentemente estable. La presión se concentra en la migración: la especie depende de un número reducido de pastizales y humedales de escala en las Grandes Llanuras y en Sudamérica, que se roturan o se desecan de forma continuada.



