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Archibebe fino
Tringa stagnatilis | Poelruiter | Marsh sandpiper
Un archibebe claro estilizado hasta el extremo: patas aún más largas, un pico que parece una aguja y una cabeza que se queda pequeña para el resto. En España es un migrante escaso pero regular, que aparece sobre todo en primavera y a finales de verano en salinas, arrozales y marismas someras.
Voz
Un tiuu agudo y penetrante, a menudo suelto y a veces en una serie rápida de dos o tres: tiu-yu-yu. Es una versión abreviada y más fina del reclamo del archibebe claro, menos llena y más apresurada, con un matiz algo quejumbroso. Sobre la marisma de cría realiza un vuelo nupcial con un tiu-lit tiu-lit insistente. En la península solo se oye el reclamo de vuelo, y en un ave que pasa por encima es el mejor carácter disponible.
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Identificación
Con 22–26 cm resulta muy esbelto, con un pico oscuro finísimo y perfectamente recto sobre una cabeza pequeña y redondeada. Patas largas, de verde oliva a verde amarillento, con la tibia desnuda llamativamente larga. En plumaje de invierno es pálido en extremo —frente y cara blancas, dorso gris claro uniforme, partes inferiores de un blanco puro—, de modo que destaca a distancia. En plumaje nupcial el manto y las escapulares son gris plateado con manchas negras y los flancos van listados. En vuelo muestra una larga cuña blanca que sube por el dorso, la cola blanca casi sin barrar y los dedos sobresaliendo un tercio del pie por detrás de la cola.
Especies parecidas
El archibebe claro es la primera comprobación: bastante mayor, de 30 a 35 cm, con pico grueso y claramente arqueado hacia arriba de base gris, cuello más ancho y patas gris verdosas, y un reclamo fuerte y seco de tres notas iguales. El archibebe fino es más delicado en todo, con pico recto de aguja y cuello estrecho, y suena más agudo y apresurado. El archibebe común se separa de inmediato por las patas y la base del pico rojo anaranjadas y por el ancho borde blanco del ala. El patigualdo chico es el más difícil: patas de amarillo canario en lugar de verde oliva, pico algo más recio y, sobre todo, obispillo blanco cuadrado con la cola bien barrada en vez de la larga cuña dorsal y la cola casi lisa del archibebe fino.
Hábitat
Aguas someras dulces y salobres con fango blando: arrozales, salinas, lagunas endorreicas, marismas, balsas de depuradora y orillas en colmatación. Se alimenta vadeando en unos pocos centímetros de agua, picoteando deprisa en la superficie y avanzando con zancadas muy largas. Cría en pastizales húmedos y marismas en colmatación junto a lagos esteparios, con frecuencia en grupos laxos junto a otras limícolas.
Dónde vive realmente el ave, según EUNIS, la clasificación europea de hábitats.
Distribución y movimientos
Cría en Europa oriental y en la franja esteparia asiática: de Bielorrusia, Ucrania, Polonia y los países bálticos, con efectivos pequeños y variables en Finlandia, hasta Siberia central, e inverna en África, el sur de Asia y Australia. En el occidente europeo es un migrante escaso. En España se detecta con regularidad en el delta del Ebro, La Albufera, las marismas del Guadalquivir y las salinas del sur y del levante, sobre todo de abril a mayo y de julio a septiembre.
- Reproducción (verano)
- Invierno
- Paso migratorio
- Dirección de migración
- oscuro = área principal, claro = presencia escasa
Dónde y cuándo buscarla
Búscalo en primavera y desde mediados de julio en salinas y arrozales con archibebes claros: suele estar entre ellos y se delata por su menor tamaño, su aspecto más pálido y el hilo del pico. Fíjate en el color de las patas y en la manera de comer, porque donde el archibebe claro corre tras los peces, el fino picotea con calma en la superficie. Al levantar el vuelo, la cuña dorsal y los dedos salientes lo resuelven.
Estado de conservación
Preocupación menor (LC), con la mayor parte de la población en Rusia y Kazajistán. La población reproductora europea es pequeña y muy fluctuante; la desecación de lagos esteparios y pastizales húmedos, su transformación en cultivos y la sequía en las zonas de cría son las preocupaciones principales. En Europa occidental las cifras en paso más bien han aumentado desde los años ochenta.




