Todas las especies › Limícolas, gaviotas y charranes › Gaviotas y charranes › Gaviota guanaguanare
Gaviota guanaguanare
Leucophaeus atricilla | Lachmeeuw | Laughing gull
La gaviota de la costa atlántica norteamericana, de silueta alargada y con un pico que casi parece de charrán. En Europa llega a lomos de un temporal, y el nombre inglés está bien puesto: el reclamo largo es una carcajada de notas ja-ja-ja.
Voz
El reclamo largo es una serie de notas fuertes, nasales y chillonas que suena de verdad a risa: ja-ja-ja-jaa-jaa, con caída al final. Lo acompaña un caa corto y córvido. Es la voz de gaviota más característica del litoral atlántico americano y, en un espigón europeo, motivo inmediato de sospecha.
Grabación: Tony Phillips — CC BY 3.0 · Wikimedia Commons
Identificación
Gaviota encapuchada mayor y de línea más larga que la de Franklin, con un pico llamativamente largo y robusto, algo curvado hacia la punta. El adulto en verano tiene manto gris pizarra oscuro, capirote negro que alcanza la nuca, medialunas oculares blancas estrechas y pico rojo intenso; las patas son rojinegras a negras. La punta del ala es negra por completo y sale del gris sin ninguna separación blanca, con a lo sumo unos ápices blancos diminutos. En invierno el capirote se reduce a un velo gris sobre píleo y auriculares. Los ejemplares de primer invierno son pardo apagado en pecho y flancos, con cabeza y cuello grises, banda caudal negra ancha y primarias oscuras; el plumaje adulto llega a los tres años.
Especies parecidas
La comparación que importa es con la gaviota de Franklin, y bastan tres puntos. Tamaño: el guanaguanare es netamente mayor y de línea más larga, con cuello y patas más largos, y parece desgarbado allí donde la de Franklin parece rechoncha. Longitud del pico: el guanaguanare lo tiene largo y robusto, curvado en la punta, frente al pico corto y recto de la de Franklin. Y el rasgo decisivo en vuelo: en el guanaguanare el gris del ala pasa directamente al negro del extremo sin nada entre medias, mientras que la de Franklin lleva ahí una barra blanca evidente. Además, en invierno el guanaguanare solo conserva un velo gris sobre el píleo, mientras que la de Franklin mantiene medio capirote marcado, y sus párpados blancos son estrechos en lugar de anchos y carnosos. Frente a la gaviota reidora el caso es sencillo: manto mucho más oscuro, borde anterior del ala negro y no blanco, y pico bastante más pesado.
Hábitat
Estrictamente costero: fangos y caños de estuario, playas de arena y flechas litorales, dársenas portuarias, espigones y lonjas de pescado. Apenas penetra tierra adentro, aunque las aves empujadas por el temporal aparecen a veces en embalses y balsas portuarias. Cría en colonias, a veces de miles de parejas, en islas costeras bajas y marismas del litoral atlántico y del Caribe.
Dónde vive realmente el ave, según EUNIS, la clasificación europea de hábitats.
Distribución y movimientos
Cría en la costa atlántica de Norteamérica, el Caribe y el norte de Sudamérica, y las poblaciones septentrionales se desplazan al sur en invierno. Las citas europeas dependen del tiempo: el otoño de 2005 trajo una llegada sin precedentes a Gran Bretaña e Irlanda tras una sucesión de borrascas atlánticas asociadas al huracán Wilma. En España las citas se reparten entre Canarias y la costa atlántica peninsular, y varias coinciden con el paso de ciclones tropicales convertidos en borrascas.
Dónde y cuándo buscarla
En octubre y noviembre, después de un temporal del oeste, recorre dársenas, espigones y flechas de arena buscando una gaviota encapuchada de manto demasiado oscuro y pico demasiado largo. Si está posada en el agua, espera a que vuele y lee la punta del ala: negro saliendo del gris sin barra blanca es el guanaguanare. Concede tiempo también al oído, porque solo con el reclamo queda resuelta la identificación.
Estado de conservación
Preocupación menor, con una población mundial amplia y en conjunto estable. Las presiones regionales son reales: las islas de cría bajas se inundan con los temporales y pierden terreno ante la subida del nivel del mar, las colonias sufren molestias por el uso recreativo de las playas y las gaviotas mayores compiten y depredan. En el golfo de México los vertidos de petróleo han golpeado con dureza a colonias concretas.



