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Andarríos maculado
Actitis macularius | Amerikaanse oeverloper | Spotted sandpiper
El Nuevo Mundo tiene su propio Actitis, y balancea la parte trasera del cuerpo con la misma insistencia que el nuestro. En verano se delata con gruesas motas negras sobre el blanco de las partes inferiores; el resto del año hay que recurrir al largo de la cola, al color de las patas y a la base del pico.
Voz
Un pit-güit agudo y cortante de dos o tres sílabas, más breve y menos trinado que el reclamo de cinco notas del andarríos chico. En alarma, un pit seco y único. Los divagantes suelen llamar al levantar el vuelo, y ese reclamo corto es lo que pone sobre aviso a más de un observador.
Todavía no hay ninguna grabación con licencia libre para esta especie.
Identificación
Pequeño y alargado, pardo por arriba y blanco por debajo, con la misma cuña blanca entre el codo del ala y el costado del pecho que el andarríos chico. En plumaje nupcial el pecho, el vientre y los flancos van sembrados de motas negras redondas y el pico es anaranjado con la punta oscura. En plumaje de invierno y juvenil el ave carece de motas: pardo grisáceo liso por arriba, con una barra oscura marcada en el codo del ala y coberteras finamente barreadas que contrastan con las escapulares lisas. La cola es corta y la franja alar estrecha.
Especies parecidas
Todo se juega en la comparación con el andarríos chico, y se resuelve en cinco puntos. La franja alar del maculado es más corta y estrecha: se apaga a la altura de las secundarias internas y no llega como banda blanca continua hasta el cuerpo, como sí ocurre en el chico. La cola es más corta y apenas sobresale, o no sobresale, de las puntas alares plegadas, mientras que en el chico las rebasa con claridad; de perfil el maculado parece corto y romo por detrás. Las patas son carnosas o amarillo pajizo, frente al gris verdoso u oliva del chico. La base del pico es clara y cálida, en primavera de un naranja limpio con la punta negra, mientras que el chico tiene el pico oscuro con la base carnosa apagada. Y en verano están las motas, que el chico no muestra en ningún plumaje. En un ave de otoño mira primero cola y patas, y solo después el detalle del plumaje.
Hábitat
Orillas de agua dulce: embalses, graveras, arroyos y ríos pequeños, y en Europa también espigones, muelles de hormigón y calas rocosas. Las aves invernantes se aferran durante semanas a un mismo tramo de orilla o de dique. En su área de cría ocupa barras de grava y orillas resguardadas de lagos por casi toda Norteamérica.
Dónde vive realmente el ave, según EUNIS, la clasificación europea de hábitats.
Distribución y movimientos
Cría en Norteamérica e inverna desde el sur de Estados Unidos hasta Sudamérica. En Gran Bretaña e Irlanda es un visitante escaso pero anual; en España es una rareza homologable por el Comité de Rarezas de SEO/BirdLife, con un número muy corto de citas aceptadas, repartidas entre la cornisa cantábrica, Galicia y las islas. La probabilidad de topársela en un embalse peninsular es baja, y conviene documentar cualquier candidata con fotografías del ala abierta.
Dónde y cuándo buscarla
Entre septiembre y octubre revisa con calma cada andarríos chico de embalse o de puerto y lee primero la cola respecto a las puntas alares, y después el color de las patas. Un ave invernante puede quedarse meses en el mismo muelle, así que un andarríos en un espigón atlántico en diciembre merece fotografías y un rato de estudio.
Estado de conservación
No amenazado a escala mundial y repartido por toda Norteamérica, aunque sus efectivos descienden lentamente por la urbanización de las orillas, la presión recreativa en los lagos y la pérdida de barras de grava naturales. Para Europa la especie funciona sobre todo como indicador de borrascas atlánticas potentes en otoño.



